El "Otto-Katalog" (en referencia a un
catálogo trastero de venta por correspondencia) : así es como
la prensa, y las organizaciones no gubernamentales, han
llamado irónicamente al tren de medidas antiterroristas
elaborado por el Ministro del Interior, Otto Schily. Fue
aprobado por los parlamentarios a finales de 2001.
El contenido de la ley fue objeto de una
crítica severa por parte de las organizaciones de defensa de
los derechos civiles, de la libertad de expresión y de la
protección de los datos personales. Las medidas más
controvertidas se refieren a la abolición de la separación
entre los servicios de policía y de información.
En el marco del nuevo texto, éstos últimos
tienen un acceso limitado a la base de datos de la policía,
INPOL. Igualmente, esos mismos servicios tienen acceso a los
datos de las telecomunicaciones almacenadas en soporte digital
: archivo de los contenidos de las comunicaciones, acceso a
las informaciones relativas a los intercambios de e-mails,
acceso a todos los datos que permiten localizar a las personas
que están en el origen de las comunicaciones, de los correos
electrónicos ; acceso a los datos de las empresas de
telecomunicaciones.
Una veintena de organizaciones se han
agrupado en un colectivo, para denunciar los esfuerzos de Otto
Schily por controlar las comunicaciones. Han denunciado
"esta ley cuyos conceptos jurídicos son discutibles,
imprecisos y difíciles de apreciar. Un texto, además, que no
es apto para atajar la actividad terrorista". Esta nueva
legislación le valió al Ministro del Interior recibir, en
Alemania, el Big Brother Award del año "por su política de
espionaje y de restricción de las libertades colectivas e
individuales". Según Privacy Internacional, que le
concedió el "premio", "Otto Schily ha contribuido, con la
excusa de luchar contra el terrorismo, a la restricción de los
derechos de los ciudadanos en Alemania y, principalmente, de
la protección de sus datos personales".
sábado septiembre 07, 2002