1939 /  1947

El Cetro de Ottokar


 


Tintín se tropieza con el profesor Halambique, sigilógrafo, que debe presentarse en Sildavia; acepta acompañarlo como secretario. En el avión, nota un comportamiento extraño del profesor, pero es lanzado fuera del aparato. Milagrosamente salvado, Tintín se entera de la existencia de una conspiración en contra del rey y se presenta en Klow para prevenirlo: su cetro, que debe necesariamente presentar en público el día de San Vladimir, para poder seguir reinando, será robado. Pese a todas las medidas de seguridad, el robo tiene lugar y Tintín investiga. Descubre entonces la verdadera naturaleza de la conspiración: Borduria, población enemiga vecina, invadirá Sildavia una vez comiencen los problemas causados por la caída del rey. Tintín encuentra el cetro y desbarata las maniobras bordurias. El verdadero profesor Halambique es liberado y el rey condecora a Tintín.

La trama está claramente influida por la época. La historia se publicó en Le Petit Vingtième del 4 de agosto de 1938 al 10 de agosto del año siguiente. Los signos que anunciaban la segunda guerra mundial eran numerosos y la Alemania de Hitler preparaba la invasión de Austria, que quedó anexionada convirtiéndose en una provincia mas del tercer Reich.

De acuerdo con el propio testimonio de Hergé, El Cetro de Ottokar es el relato de una anexión (recordando el Anschluss de los nazis sobre Austria) fracasada. El asunto estaba de plena actualidad en la época, porque el volumen salió en 1939, poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial

Vemos en El cetro de Ottokar como Borduria intenta anexionarse al país de Syldavia, con la ayuda de un tal Musstler, (cuyo nombre es una composición de Hitler y Mussolini). Los bordurios pueden identificarse con los nazis en muchísimos aspectos: los nombres, los uniformes, los aviones y por su táctica de infiltración en Syldavia. Fue rediseñado a colores en 1947 y Hergé y su colaborador Edgar P. Jacobs, aprovecharon para "balcanizar" la decoración y las costumbres.