Esta vez, Tintín es enviado al Congo, la gran colonia belga de la época.
Una serie de peripecias lo llevan al reino de los Babaoro'm, donde se
convierte en el brujo honorario. Por una serie de circunstancias, termina
enfrentado a una banda de gángsters asociados a Al Capone, los cuales
quieren controlar la producción de diamantes del CongoEn 1946, Hergé
redibujó totalmente el álbum para pasarlo a color y reducir sus 110
planchas de origen a las 62 páginas que tendrían los álbumes en lo
sucesivo. En esta nueva versión a color introdujo numerosas
modificaciones, suavizando un poco los tintes colonialistas. A pesar de
ello, Tintín en el Congo cayó en desgracia a partir de los años 50, y se
hizo bastante difícil de encontrar. Era el conflictivo momento de la
descolonización, y el álbum no era particularmente muy oportuno. Pero
curiosamente fue en una revista del Zaire donde reapareció por primera vez
la historia, acabando con la cuarentena de Tintín en el Congo |