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Abierto, mediante reserva, los viernes, sábados y domingos de 12,30h a 20.00h.
Los viernes y sábados desde las 20 horas hasta las 12 de la noche: cena
mediante reserva (máximo 10 personas) que incluye una cena completa, una visita
guiada, una selección de juegos y de de materias de conversaciones temáticas
elegidas libremente.
Tarifas
Tarifa socio : 16 EUR (Adhésion annuelle)
Dirección
14 rue Jules-David
(suivre "l'Allée du Musée")
93260 LES LILAS
Metro : Porte des Lilas
Apertura :
del 04 Marzo al 31 Diciembre 2005 de 12:30 a 20:00 |
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El museo abrió sus puertas el pasado 4 de marzo. Desde entonces recibe, con
reserva previa, a un público variado e intencionalmente excéntrico. Es lo que
dice Jacques Sirgent cuando relata que recibió a italianos que decían "sacarse
sangre con una jeringa para beberla entre ellos".
Situado
en un callejón siniestro en un barrio de casas individuales, la capital gala
acoge el primer museo de vampiros en Francia. Una puerta metálica pintada de
rojo da la bienvenida. Allí, un patio estrecho conduce a la sala principal del
museo Les Lilas, un barrio popular del noreste de París.
"Ahora los vampiros están por todas partes y son más peligrosos que antes.
Decidí encerrar algunos ejemplares en un museo para compararlos con los de antes
y ayudar a la gente a protegerse", explica Jacques Sirgent, director del museo.
La galería está instalada en una gran sala de su casa familiar. El ex profesor
de inglés dispuso las piezas de su colección personal: decenas de libros
extraños, casi 400 películas y toda una variedad de objetos que evocan leyendas
de vampiros.
A la entrada, hay un vampiro moderno: un maniquí de plástico que lleva un casco
con dos botellas de sangre unidas por un tubo a la boca. Al fondo de la pieza,
una condesa Bathory -noble húngara célebre por sus sacrificios humanos y su
vampirismo-, enterrada viva en un mueble. Instalados sobre una mesa, una mano
cubierta de joyas y con una rosa, una prótesis dental, martillos, una cruz y un
cráneo ficticio.
Por aquí y por allá murciélagos, espejos, hombres-lobo. Objetos de pacotilla que
sirven de apoyo a los horripilantes relatos del incansable amo del lugar.
"Los estudios científicos prueban que si se bebe sangre humana, se vive treinta
años más que el promedio", relata impasible mientras saca de su biblioteca
un libro polvoriento: "The Science of Vampires (La ciencia del vampirismo)".
"¿Sabía
usted que en otros tiempos los ricos compraban la sangre de los pobres para
fortificarse, y que incluso actualmente se les da a los niños en América del
Sur?", dice. "A mi abuela la llevaban al matadero de La Villete para
beber sangre directamente en un barreño".
Sirgent dice que sólo excluye de la visita a "gente sin imaginación, a fanáticos
o a aficionados a las sesiones sadomasoquistas". Por supuesto, los góticos
conocen bien el lugar, aunque el museo acoge también a los amantes de la
literatura fantástica, a niños de imaginación fértil, y recientemente, a un
grupo de estudiantes de inglés, pues el 'Drácula' de Bram Stocker figura en su
programa de estudios.
Dentro de poco, el local será ampliado y Sirgent espera instalar una sala de
proyección y otra de lectura. A sus invitados les propone temas de dos horas,
cenas-debate entorno a un chile con carne y proyecciones que pueden prolongarse
hasta la madrugada.
Para los más entusiastas les reserva una peregrinación hasta la tumba secreta de
Vlad Tepes, el señor feudal rumano que inspiró el personaje de Drácula, en el
cementerio parisino Père Lachaise.
Fuente: Agencias
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