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EUROPA PRESS - Según señaló uno de sus autores,
Fernando Rayón, hasta ahora la existencia de estas joyas no estaba muy
documentada, al menos "recopilada" y recuperada en una sóla obra como es este
libro. La primera parte del libro cuenta con una introducción histórica que
narra los orígenes de las alhajas y por qué en España "no ha habido joyas de la
Corona como tal ni coronación de los Reyes, sino sólo proclamación".
Joyas privadas
Así, el libro señala a lo largo de sus dieciocho capítulos que estas joyas no
pertenecen ni al Estado ni a Patrimonio Nacional, sino que son "rigurosamente
privadas", como las que pueda poseer cualquier familia de manera particular.
Algunas de las que luce la Reina Doña Sofía en su recepciones en el Palacio Real
son herencia de sus antecesoras en el trono.
Aunque hasta ahora estas joyas no han causado demasiado interés en España, desde
que se anunciara la próxima boda del Heredero, estas piezas han cobrado más
relevancia al especularse sobre cuáles serán las elegidas por la futura Princesa
de Asturias para lucir en un día tan señalado como su enlace matrimonial.
Asimismo, la obra revela algunas novedades, como la historia del cetro real que
se sitúa siempre junto al trono en las ceremonias de proclamación en el Salón
del Trono, como ocurrió en la proclamación del Rey Don Juan Carlos, cuya réplica
exacta se encuentra en el Kremlim de Moscú.
La herencia de Doña Letizia
Algunas de estas joyas pasarán a pertenecer a Doña Letizia siguiendo con la
tradición de pasar de una Reina a otra desde que lo dispusiera así la Reina
Victoria Eugenia. Hasta que esa herencia se produzca, las que luzca la futura
esposa del Príncipe Felipe serán las suyas personales y las que reciba como
regalos de boda.
Aún así, Rayón no quiso apostar por la tiara o diadema por la
que se decantará Letizia Ortiz el día del enlace, aunque es seguro que la
prometida de Don Felipe lucirá algunas de las joyas de la Casa Real, como
pendientes, algún collar o gargantilla o alguna pulsera. Se trata de las
denominadas "joyas de casar" que por tradición pasan de unas Reinas a otras y
que Don Juan Carlos recibió de su padre, Don Juan de Borbón y que heredará Don
Felipe en su día, luciéndolas por tanto, su futura esposa.
El libro revela también algunas curiosidades o anécdotas cómo la forma en la que
algunas de las joyas de la Corona salieron de España tras la proclamación de la
República, "muchas cosidas bajo los forros de vestidos y sombreros". Se trata de
aportaciones "documentadas rigurosamente" y que no se habían publicado nunca
hasta ahora, según señaló Rayón.
La diadema de Victoria Luisa de Prusia
La diadema de Victoria Luisa de Prusia, por ejemplo, ya la lució la abuela y la
madre de Doña Sofía, y fue la elegida por ella misma para el día de su boda en
Grecia con el Rey Juan Carlos. Pertenecía a Victoria Luisa de Prusia, abuela de
Doña Sofía y fue un regalo de su padre, el Káiser Guillermo II por su boda con
el Duque de Brunswick en 1913. Se trata de una exquisita joya cuyo motivo
central es un grueso brillante en forma de pera.
La diadema bautizada como de 'La Chata' está inspirada en el
mar y la lució una infanta que nunca llevó corona, Doña Isabel de Borbón,
conocida como La Chata. Simula conchas marinas y le fue entregada a Doña Sofía
como regalo por su suegro, Don Juan de Borbón. Es otra de las tiaras que podría
lucir Letizia Ortiz el día de su enlace. Está realizada en platino, perlas y
brillantes y data de 1867, cuando la Reina Isabel II la adquirió para
regalársela a su hija, la Infanta Doña Isabel al casarse con el Conde de
Agrigento. Cuando falleció la Infanta Doña Isabel sin descendencia pasó a su
sobrino, el Rey Alfonso XII y de él al Conde de Barcelona, Don Juan, que se la
regaló a su nuera Doña Sofía.
Los regalos de Franco y la diadema de flores de lis
Nuestra Reina recibió también como regalo de boda por parte del General
Francisco Franco una joya "convertible" que puede transformarse en diadema,
collar o broche. Se trata de la diadema que la Infanta Doña Cristina lució el
día de su enlace con Iñaki Urdangarín en Barcelona, en 1997.
Pero la primera "joya familiar" que posee Letizia Ortiz es la
que Don Felipe le regaló tras la pedida de mano oficial en el Palacio de El
Pardo el pasado mes de noviembre. Se trata de un collar de perlas y zafiros,
como el mismo Príncipe explicó. Existe otra joya que Doña Letizia podría lucir
el día de su enlace: la diadema de brillantes con flores de lis, el emblema
heráldico de los Borbones, que también ha pasado de Reina a Reina.
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