Para tener unas vacaciones sin sobresaltos conviene tener en cuenta una serie
de recomendaciones realizadas:
• Es aconsejable no limitarse nunca a un único medio de pago. Hay múltiples
posibilidades, por lo que hay que valorar el destino, tiempo de estancia y
necesidades para elegir el mejor medio de pago.
• Si viaja por España lo más conveniente es utilizar tarjetas de crédito y de
débito.
• Si viaja al extranjero, los usuarios tienen mayores opciones, pues a las
tarjetas de crédito se suman los cheques de viaje y los eurocheques. En muchas
ocasiones, a pesar del euro, se verá obligado a cambiar divisas.
TARJETAS Y CHEQUES DE VIAJE
Antes de salir de viaje, infórmese en su banco o caja de ahorros de la validez
de su tarjeta para utilizarla en el lugar al que piensa desplazarse. Pregunte
qué redes podrá utilizar y pida que le detallen las comisiones que le acarrearán
las extracciones. ADICAE recomienda utilizar las de débito para retirar en
efectivo y las de crédito para pagar en establecimientos, sacar dinero con estas
últimas supone pagar unas comisiones más elevadas.
Cheques de viaje
Son cheques por valor de una cantidad de dinero (los hay
de distintos importes), que hacen la vez de papel moneda. Su ventaja radica en
que, al ser nominativos y seriados, sólo puede hacer uso de ellos el titular de
los cheques. ¿Que son?, ¿Como funcionan?
- Son un método simple y seguro para proteger el dinero, fáciles de usar y
garantizan tranquilidad ya que están protegidos desde el instante en que se
adquieren.
- Los hay en diferentes monedas y denominaciones, y son aceptados en una
amplia variedad de negocios, restaurantes y hoteles, así como en entidades
financieras.
- Los emisores recomiendan que para obtener la mejor tasa se efectúe el
cambio en bancos, ya que por lo general se logra mejor redondeo que en
mostradores de cambio de aeropuertos o estaciones, de hoteles, restaurantes o
comercios, aunque la ventaja de estos es que sus horarios son más amplios.
- Los cheques son emitidos por un banco o caja a cargo del viajero, y sirven
de pagadero por su establecimiento principal a sucursales o bancos con los que
tienen convenio, en el país o en el extranjero.
- La entidad debe entrega al beneficiario la lista de las sucursales donde
puede cobrarlos sin pagar comisión.
- El consumidor ha de tener presente que si la entidad financiera a la que
acude no le paga el cheque, tiene derecho a reclamar una sanción que alcanza
el 25% del valor expresado en el cheque.
- Los cheques no caducan pero hay que firmarlos en el momento de
adquirirlos, anotar los números de serie y mantener la lista en un lugar
separado, marcando los números de serie de los cheques que se utilicen.
- La gran ventaja de los cheques es que si se pierden o se roban, sólo nos
quedamos sin el papel, pero no sin el dinero. Son reemplazados en 24 horas en
cualquier entidad financiera, siempre que se muestre el número de serie de los
cheques que le han sido sustraídos
El Eurocheque es una modalidad muy usada en Europa y poco en España. Es
interesante porque suele tener comisiones menores a la de otros cheques de
viaje, pero hay que tener cuidad porque no todas las entidades financieras los
aceptan.
Tarjetas de crédito y débito
Las de crédito permiten aplazar pagos y otorgan ciertos derechos como
consumidor. Las de débito deducen el coste de las compras o los gastos
directamente de la cuenta bancaria y permiten controlar más fácilmente el
presupuesto.
La mejor forma de abonar tanto el viaje como las compras en destino es la
tarjeta de crédito. Y aunque ambas fórmulas son ventajosas, para realizar
reservas en hoteles y de alquiler de coches normalmente solicitarán el número de
una tarjeta de crédito, aunque en algunos casos posteriormente podamos abonar
esos mismos servicios con una de débito.
Las más importantes ofrecen tipos más interesantes que las casas de cambio o
entidades financieras de destino porque están basados en cambios de mayoristas
ofrecidos sólo a los grandes bancos.
Es preferible no solicitar un anticipo o pasarse de la cuota mensual de gasto,
ya que las tasas de interés son muy elevadas.
Conviene recodar que, además del tipo de cambio, en muchos países se cobran
gastos y comisiones, con lo que se extrae del cajero menos dinero del pensado.
Todas las tarjetas están protegidas contra el uso no autorizado si son robadas o
perdidas.
Enviar dinero
Por lo general, un turista no precisará de que le envíen dinero desde su país,
aunque casuística hay mucha y no hay que olvidar a los estudiantes en países
remotos apurados a final de mes.
Las oficinas de correos ofrecen este servicio, con un coste fijo de 1,41 euros,
más la comisión de 0,7% de la cantidad enviada. Garantizan la entrega en 3 días,
a no ser que se utilice el servicio urgente, para el cual hay un compromiso de
entre 4 y 24 horas.
Las fórmulas de envío de empresas privadas aseguran la recepción casi
instantánea, con un coste de en torno a 2 euros y una comisión en torno al 4%.
Un método cada vez más habitual es abrir una cuenta bancaria y habilitar
tarjetas de débito que se surten de fondos ingresados en el país de origen, y
que pueden ser utilizadas como cualquier tarjeta en los cajeros. Las comisiones
por cada movimiento, de momento, tienen un mínimo en torno a los 2 euros y
rondan el 4%. Así, disponer de 360 euros cuesta 14,4 euros.
Consejos y recomendaciones de ADICAE:
- No lleve nunca el código secreto consigo
- Tenga a mano el número a que llamar para anular la tarjeta en caso de robo
- Si viaja a algún país de la Unión Europea, sepa que en caso de pérdida o
sustracción existe un límite de responsabilidad de 150 euros, siempre que
comunique la pérdida de la tarjeta a su entidad en las 24 horas siguientes.
A grandes rasgos
- Si lleva dinero en metálico, distribúyalo en varios bolsillos y guarde en
cada uno poca cantidad.
- Los cheques de viaje y las tarjetas de crédito y débito son las formas más
seguras y convenientes de pagar.
- Apunte siempre los números de serie de los cheques y guardar el apunte en
un sitio diferente a la chequera.
- Lleve también anotados los números de teléfonos de emergencia para
reclamar tarjetas de crédito perdidas o robadas, y conserve siempre los
recibos.
- Guarde las facturas de cambio de monedas por si en la aduana algunos le
solicitan que muestre el movimiento de divisas realizado, un práctica habitual
si quiere convertir nuevamente a la moneda de su país.
- No olvide reservar algunos dólares como previsión, ante la práctica común
de países en vía de desarrollo de tener que pagar un peaje por abandonar el
país visitado.