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Se declaran practicantes |
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Mujeres |
44% |
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Varones |
33% |
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Por edad |
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13-14 años |
62% |
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20 años |
33% |
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Van a Misa |
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Global |
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Cierta regularidad, una vez al mes |
21% |
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únicamente en fechas significativas -Navidades, Semana
Santa...-, celebraciones o en momentos problemáticos -enfermedad,
desamor, paro... |
34% |
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Nunca |
45% |
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Por edades |
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Menor 13 años |
40% |
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21-24 años |
18% |
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Por sexo |
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Mujeres |
23% |
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Varones |
18% |
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Por comunidades |
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Andalucia |
48% |
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Castilla-León |
26% |
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Madrid |
19% |
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Valencia |
14% |
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País Vasco |
12%. |
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Catalunya |
4% |
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Jóvenes Practicantes por Comunidad |
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Andalucía |
63% |
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Castilla y León |
50% |
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Madrid |
34% |
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País Vasco |
34% |
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Comunidad Valenciana |
30% |
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Cataluña |
21% |
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El sociólogo Francisco Carmona, coautor del informe, expuso
durante su presentación "que la relación actual que mantienen los jóvenes con la
Iglesia católica no es buena, sólo uno de cada tres se identifica hoy como
católico practicante, uno de cada diez asiste a misa el domingo y sólo «un diez
por ciento de estos jóvenes buenos católicos cree que la Iglesia está ofertando
ideas y valores válidos para orientarse en la vida».
En cuanto a los jóvenes que se declaran católicos con alguna práctica religiosa,
el 44% de las jóvenes frente al 33% de los jóvenes. Respecto a la edad, se
declaran católicos practicantes el 62% entre los jóvenes de 13 y 14 años, frente
al 33% de los mayores de 20 años.
La influencia religiosa del tipo de centro educativo en el que han estudiado los
jóvenes no es especialmente llamativa. En los centros religiosos se declaran
católicos practicantes el 44% frente a un 33% en los públicos.
Por contra, en 1960, según los datos de Carmona, la práctica totalidad de ellos
«se identificaba como católicos practicantes (el 95%), el 58% no faltaba nunca a
misa el domingo, más de la mitad de la población juvenil estaba enrolada en
organizaciones religiosas, y hasta un diez por ciento había pensado en ser
sacerdote o religioso».
En 1999, en que se realiza el quinto informe de la Fundación Santa María sobre
la juventud española, un 35% de los jóvenes se identifican como católicos
practicantes, el 32%, no practicantes y el 33% se declaran agnósticos,
indiferentes y ateos.
Ir a la iglesía
El informe pone cifras y porcentajes a las imágenes de iglesias desiertas,
visitadas casi en exclusiva por gente mayor. De los 13 a los 24 años, sólo un
21% acude a misa con cierta regularidad, siquiera una vez al mes; el 34%
únicamente en fechas significativas -Navidades, Semana Santa...-, celebraciones
o en momentos problemáticos -enfermedad, desamor, paro...; y el resto, nunca.
Según las conclusiones de este informe, la media de jóvenes que asisten
regularmente a la iglesia esta en torno al 12%, siendo, además, chicas, hijos de
familias adineradas y votantes de derechas
El desapego es gradual; menor a los 13 años (el 40% suele acudir a los oficios),
crece con la edad (el 18% entre los 21 y los 24 años), y es algo mayor entre los
hombres (19%) que entre las mujeres (23%). También varía algo según el ámbito
geográfico. Por regiones, Andalucía, con un 48% de asistencia regular a misa, y
Cataluña, con un exiguo 4%, encarnan los dos extremos de la expresión religiosa
española. Castilla-León, con un 26% se mantiene por encima de la media y de
otras Comunidades como Madrid (19%), Valencia (14%) y País Vasco, 12%.
Un rápido vistazo a la religiosidad de otros países europeos de tradición
cultural católica nos deja a medio camino; sólo un 5% de los jóvenes franceses
practican, pero los españoles se han alejado de sus coetáneos italianos, que
mantienen un 41% de asistencia regular a misa, según estudios europeos citados
por 'Jóvenes 2000 y Religión'. La tendencia se invierte entre los jóvenes
españoles de otras confesiones religiosas, caso de musulmanes, evangelistas y
otros credos minoritarios, con tasas muy superiores de fidelidad a los ritos de
su culto.
Seguir dictados de la iglesia
En cuanto al seguimiento de la doctrina de la iglesia el estudio destaca que
solamente el 5% de los jóvenes españoles que se declaran practicantes de la
religión católica cumplen al dictado de esta sobre la sexualidad,
Secularización
El informe deja claro que salvo momentos de exaltación especial y empuje
propagandístico, como las visitas del Papa, la religión no forma parte de la
vida diaria de los jóvenes. La falta de identificación de los jóvenes con los
postulados de la Iglesia obedece, a juicio de los autores, al acelerado proceso
de 'secularización' de la sociedad española en las últimas décadas.
Una dinámica externa a la que se le añaden, además, «causas estructurales»
internas, achacables al anquilosamiento de la Iglesia católica y a la falta de
adecuación de su mensaje a los jóvenes, que auguran una difícil vuelta atrás.
«La jerarquía católica dice que el problema está fuera, en el laicismo
dominante, el individualismo... pero el problema está también dentro de la
propia iglesia», subraya Francisco Carmona, doctor en Sociología y profesor
de la Universidad de Granada. Por un lado -argumenta-, la propia jerarquía
católica está envejecida, son pocos los curas y religiosos jóvenes capaces de
«cambiar el 'chip' y dialogar con la juventud» en temas de su interés.
Una muestra de ello es que una gran parte de los entrevistados (79%) " piensa
que «los obispos viven mejor que el español medio"
Por otro se ha roto uno de los eslabones centrales de transmisión de la
identidad católica, la familia, que ya no ejerce como 'agente' religioso.
Andalucía, a la cabeza de los jóvenes practicantes
En cuanto a las comunidades autónomas, Andalucía figura a la cabeza, un 63% de
católicos de práctica regular u ocasional, seguida de cerca por Castilla y León
(50%), Madrid y País Vasco (ambos 34%), y la Comunidad Valenciana (30%), y muy
alejada del pelotón de cabeza, Cataluña, con un 21% de practicantes y un 54% de
no religiosos.
El perfil de los jóvenes estudiados en este informe responde a una población
entre 13 y 24 años, con total simetría entre ambos sexos y una amplia mayoría de
estudiantes, como corresponde a la edad elegida. La mayor parte siguen viviendo
en la casa paterna, y el 83% proceden de matrimonios contraídos por la Iglesia.
Según explicó Juan González-Anleo, los jóvenes españoles creen por muy diversos
motivos, pero predomina entre las respuestas una de sentido común: "Me parece
que es mejor creer en algo que no creer". Así piensa el 35% de los jóvenes.
Le sigue en importancia porcentual un motivo más personalista y valioso, desde
el punto de vista religioso, con un 29% de adherentes: "Por convencimiento
propio, por fe"; un porcentaje algo menor habla de la enseñanza "desde pequeño".
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