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Agencias - La exótica carrera de Bahrein no tuvo ayer
bellas mujeres escotadas como es habitual en la Fórmula 1, ni champaña en el
podio sino una bebida a base de frutas autóctonas, que ahora buscarán exportar a
Europa.
"Era riquísimo", afirmó el piloto de Ferrari, Rubens Barrichello,
al referirse al "warrd", una bebida elaborada a base de frutas que
reemplazó a la clásica champaña.
Bernie Ecclestone, el patrón de la F-1, aceptó algunos cambios para no ofender
las costumbres del Islam, en el primer Gran Premio que se corre en Medio
Oriente.
"La ceremonia del podio es inseparable de un deporte como la Fórmula 1, pero
quisimos conservar nuestras costumbres festejando con esta bebida sin alcohol",
comentó Shaikh Fawaz bin Mohammed Al Khalifa, presidente del autódromo de
Sakhir.
Tras la carrera, Barrichello y el británico Jenson Button agitaron en el podio
las grandes botellas de "warrd" y bañaron al alemán Michael Schumacher con la
exótica bebida. Burbujeante y espumante, pero sin alcohol
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