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Pese al carácter festivo de la boda del príncipe JohanFriso,
de 35 años, la sombra de la polémica no estuvo ausente durante la ceremonia,
efectuada en la antigua localidad de Delft.
Como Mabel ofreció información incompleta sobre sus contactos con el presunto
narcotraficante, el gobierno vetó el enlace y Friso, además de perder sus
derechos de sucesión, dejará de formar parte de la casa real. En la práctica,
ello significa que la relación de la pareja con la monarquía se limitará al
terreno privado, a la vez que dejan de estar bajo la responsabilidad del
gobierno.
La novia, quien trabajó en organizaciones pro derechos humanos, lucía un vestido
clásico de manga larga y tela bordada, con una cola de 2,70 metros en la cual
cuatro personas trabajaron durante 600 horas. |