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La Unión de Consumidores de España (UCE) denunció ayer
a las aerolíneas Iberia, Spanair y Air Europa por facturar a los usuarios, desde
el pasado 1 de enero, un cargo adicional en concepto de emisión de billetes.
Según UCE, se trata de una "concertación" entre las tres compañías para
fijar los mismos precios, que han subido una media del 30% en 2004. Las
denuncias han sido presentadas ante el Instituto Nacional del Consumo (INC) y el
Servicio de Defensa de la Competencia (SDC). En la primera, la asociación
solicita al INC la incoación de un expediente sancionador a las tres compañías
por "la inclusión de prácticas abusivas en sus contratos y enriquecimiento
injusto" y reclama una "acción judicial de cesación contra las mismas".
En la segunda denuncia, UCE reclama al SDC la incoación de un expediente
sancionador contra Iberia, Spanair y Air Europa "por restringir la libre
competencia en el sector del transporte aéreo, mediante un acuerdo concertado de
prácticas comerciales y de precios, con el consiguiente perjuicio de
consumidores y usuarios".
La asociación de consumidores justifica sus denuncias en la ilegalidad que
supone cobrar por emitir un billete aéreo, "cuya tenencia es una obligación
legal para el usuario, en tanto que supone un título acreditativo impuesto por
la compañía".
Esta presunta concertación en los cargos de emisión y, por extensión, en las
tarifas aéreas "ha supuesto un incremento del 30% en los precios de los
vuelos con respecto al año anterior", denunció el portavoz de UCE, Dacio
Alonso, en rueda de prensa. A su juicio, estas maniobras responden a la
intención de Iberia, seguida posteriormente por Spanair y Air Europa, de
"blindar la competencia" para protegerse de las compañías de bajo coste.
UCE hace extensivas estas prácticas de "oligopolio" a las campañas promocionales
realizadas por Iberia y Spanair durante los primeros meses de 2004. Según su
portavoz, la asociación ha recibido denuncias de usuarios que no encuentran las
tarifas presentadas en las respectivas promociones. "Es profundamente
sospechoso el hecho de que sean las propias compañías quienes gestionan las
ofertas, que parecen destinadas a simular de forma virtual y engañosa que se
está compitiendo en un mercado libre", concluyó Alonso
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