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Carlos Fuente, presidente de la Escuela Internacional de
Protocolo de Madrid, explicó que el blanco y el negro están prohibidos
porque ’’el primero robaría protagonismo a la novia y el segundo es de
luto’’.
Por otra parte, el protocolo dictamina que la mujer que elija pamela ’’no se
la deberá quitar, ni en la misa ni en el almuerzo. Mucha gente cree que ese
complemento es sinónimo de elegancia, pero ser elegante es otra cosa. Es tener
buenos modales, saber caminar y saludar correctamente’’, dijo el experto.
Fuente recordó que la gala de día impone el tacón para las señoras, pero cuando
aborda el capítulo de los regalos se muestra tajante: ’’no se debe obsequiar a
los novios con oro ni diamantes porque implican ostentación’’.
También insistió en que a la hora de saludar a la familia real, no es más
respetuoso hacer la reverencia (bajar la cabeza en el caso de los caballeros o
inclinar la rodilla en el de las mujeres) que dar un saludo normal. El sábado
las señoras irán de corto, por lo cual se les notará si inclinan bien o mal la
rodilla, afirmó en su último consejo de que ’’antes que meter la pata es
preferible un saludo normal’’.
El experto estimó que los tonos más apropiados son los pasteles, ’’los colores o
estampados chillones no serían una buena elección’’, insistió, corrigiendo
indirectamente a la novia que el viernes pasado se presentó a la boda de
Federico de Dinamarca vestida de rojo fuego.
Letizia Ortiz ’’iba vestida (y manipulada) por Lorenzo Caprile, que realzó su
geografía corporal por la parte que más se lleva’’, comentó en El Mundo la
columnista Carmen Rigalt, quien prefirió que al rojo del llamativo vestido le
hayan llamado ’’fuego’’ y no ’’pasión, porque la pasión tiene
connotaciones de inestabilidad peligrosas para según qué cosas’’, concluyó
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