|
Hay un clamor en España a escasos días de la boda real entre
el príncipe Felipe y Letizia Ortiz. El diario “El Mundo”, en su página de
opinión, le envió un ardoroso mensaje a la novia plebeya y lo hizo casi con tono
de alarma pública: “Que no adelgace más”. Urgido, el periódico gritó basta y
advirtió del riesgo de una crisis por una “preanorexia” de la bella muchacha.
Sin embargo, más allá de esta alerta nacional del corazón, los preparativos para
el colosal desposorio continúan, y ya quedó establecido el recorrido que
efectuará la pareja de sangre azul el próximo 22 de mayo tras abandonar la
catedral de La Almudena. El paseo enrumbará por la Gran Vía y el Paseo del
Prado, luego superará el museo del mismo nombre hasta llegar a la glorieta de
Carlos V, donde se erigió el memorial a las víctimas del atentado en Madrid el
11 de marzo.
En el trayecto se evitará la calle Mayor, donde se produjo un atentado durante
el enlace real celebrado en 1906 entre el rey Alfonso XVIII y la princesa
inglesa Victoria Eugenia de Battembergen. Entonces, el anarquista catalán Mateo
Morral arrojó un ramo-bomba desde una ventana del hostal donde se hospedaba. La
abundante cantidad de cables desvió el artefacto explosivo salvándoles la vida.
Pero 28 personas murieron y un centenar quedó herido entre la población que
acompañaba, jubilosa, el cortejo. A propósito, entre
las medidas de seguridad evaluadas para Felipe y Letizia está un Rolls-Royce
similar al “papamóvil”, aunque no se descarta que los recién casados vayan en
una carroza de caballos.
|