 |
|
Arriba, el topless de la Consejera de Seguridad. Abajo,
Hilary Clinton, una mujer sumisa. Ambas son fotomontajes creados para la
campaña publcitaria |
 |
|
|
|
|
|
En Estados Unidos no faltan quienes sostienen que la
consejera para la Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, es la más guapa de las
mujeres que pululan en la Casa Blanca. Quizás la competencia no sea
particularmente exigente, pero su imagen de "dama de hierro" seduce a más de
alguno.
Es probable, entonces, que esos condoleezzamaniacos hayan sufrido una feroz
ebullición al observar el spot televisivo que los estudios Paramount Pictures
hicieron de la película "The stepford wives", estrenada hace pocos días y
protagonizada por la estupenda Nicole Kidman.
Es que la propaganda de marras muestra a Condoleezza en un sugerente topless,
con los brazos cubriendo sus senos. No es necesario aguzar mucho la vista para
percatarse que se trata de un montaje, en el que la imagen del rostro de la
autoridad es pegado a un cuerpo desnudo. Pero el escándalo estalló igual.
La publicidad también toma como referente a Hillary Clinton, quien aparece
vestida como una dueña de casa cualquiera. Se trata de otro montaje, en el que
su cara es puesta artificialmente sobre un cuerpo ataviado con ropas alejadas
del lujo que usualmente luce.
La propaganda televisiva, según los productores del filme, apoya la idea central
de éste: una comedia negra ambientada en el pueblo de Stepford, en Connecticut,
donde hermosas mujeres viven en un estado de permanente sumisión marital,
consagradas a la cocina y al cuidado del hogar. El desenlace las muestra
transformándose en una suerte de robots de sus esposos.
"La película es una sátira y queremos divertirnos un poco con los temas de la
historia", lanzó un vocero de Paramount para contrarrestar la ola de
críticas que recibió el spot publicitario de parte de sectores conservadores que
consideraron excesiva la confianza que se tomaron con Condoleezza.
Tan fuerte fue la perplejidad y el rechazo que manifestaron algunos
telespectadores, que los estudios que realizaron la película optaron por lo más
sano: retirar la publicidad tras una semana de exhibición.
Esta no es la única polémica en la que se ha visto involucrada Nicole Kidman,
quien está en pleno rodaje del thriller "Birth", donde su papel es el de una
viuda convencida de que su marido se reencarnó en Sean, un niño de 10 años. Lo
complicado, según trascendió desde el estudio New Line, es una escena en la que
la rubia bañará al pequeño con gran deseo, y otra, en la que ambos aparecen
dándose un beso.
|