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Agencias - Allyson Jule, directora de estudios y profesora de
la Universidad Trinity Western, de Canadá, presentó su libro "Género,
participación y silencio en las clases de lenguaje: acallando a las niñas",
que es resultado de un estudio de diez meses a un grupo de estudiantes.
La mayoría de los niños y niñas en el grupo estaba compuesto
por inmigrantes, y Jules analizó en qué forma el género, grupo étnico y
participación se relacionan en un aula de enseñanza de idioma inglés.
Según la autora, "el estudio sustenta y muestra que el
género puede ser una variable más significativa que el grupo étnico".
Algunos críticos del estudio señalan que los varones tienden
a ser físicamente más activos y por lo tanto necesitan que se les controle más y
que se les llame por su nombre.
Pero Jules responde que "aun la corrección hecha en forma
más enfática e individualizada da más importancia a los varones... incluso su
mal comportamiento es más interesante que la participación de las niñas".
La autora reconoce que funciona tanto que las muchachas
obtienen resultados más altos en los exámenes principales y el número de mujeres
que ingresa a estudios como los de medicina supera al número de hombres.
"Pero, observen la trayectoria de sus carreras y vean
quiénes tienen las posiciones médicas de más autoridad y poder", añade
Jules.
Jule discute en su libro si esta pauta es innata y normal o
si es algo que se ha hecho norma en la cultura.
"Para cuando llegamos a adultos hemos ensayado tanto los
papeles que ya podemos desempeñar mejor el que corresponde a nuestro género",
señaló. |