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Los habitantes de los países nórdicos y centro-eruopeos no
son los mejores "ligadores". Por lo menos, eso es lo que afirma un estudio
realizado por la empresa automovilística Daewoo en diez países europeos y
reogido por la cadena alemana "Deutsche Welle". Las habilidades seductoras de
hombres y mujeres de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, España, Finlandia,
Francia, Holanda, Italia y Reino Unido fueron evaluadas con puntos de uno a 10.
Los alemanes ocuparon el penúltimo puesto y los británicos el último. Los
habitantes de ambos países fueron declarados como "casos perdidos" en cuestiones
de amor a primera vista.
Papagalli y ligadores del mundo
En Europa hay, sin embargo, un país que siempre ocupa el primer puesto en todos
los ranking del divertido, pero duro y no siempre gratificante arte del "rastreo
de ala": Italia. No en vano los "pinchadores" italianos son llamados Papagalli.
De colorido plumaje, pico incansable, amplio aleteo y... corta duración. Pero,
al fin y al cabo, la encuesta no da información sobre precocidades o tardíos
rendimientos a la hora de la verdad. Sólo cita a los que "pololean" más y a los
que "pololean" menos. En ese caso los franceses, famosos por dominar las lides
del amor como París manda, ocuparon en el mencionado estudio el segundo lugar.
Eso es todo lo que se reporta desde Bruselas. Lamentablemente a la casa
automovilística parece no haberle alcanzado el presupuesto para preguntarle a
los ganadores ¿cómo lo hacen?
De todos modos, ligar es un verbo tan castizo y activo que el siguiente puesto
sólo podían ocuparlo los españoles, como en efecto sucedió. Al coqueteo
bullicioso de los papagalli, y el refinado coqueteo de los franceses, se suma el
directo y, aparentemente muy efectivo ligue de los ibéricos. Pero para "echarle
los perros" a alguien no basta hacerle ojitos. Aquí cuentan la sensibilidad, el
sentido del humor, el romanticismo, la ternura, la amabilidad y la receptividad.
El informe revela, entre otras cosas, que mientras 7 de cada
10 franceses y 8 de cada 10 italianos confiesa su propensión a seducir, sólo 1
de cada 15 británicos muestra la misma disposición. "El ligue no es
simplemente una manera de pasar el tiempo. Es una conducta propia de todas las
culturas y sociedades y constituye una parte esencial de la naturaleza humana",
cree David Lewis, responsable del informe. El flirteo no está limitado a las
personas desconocidas. Con la pareja de años también se debería flirtear más a
menudo. Cumplidos, piropos y merecidos reconocimientos mutuos deberían
expresarse con mayor frecuencia. El amor se gana, como el pan de cada día.
Les gusta que les piropeen
Para muchas latinas y latinos es, a menudo, difícil acostumbrarse a esa especie
de frialdad que emanan algunos hombres alemanes y al desaliño y mal humor de
ciertas alemanas. No son pocas las latinas que confiesan sentirse desoladas por
el supuesto "desinterés de los alemanes". El no recibir piropos callejeros y
sentir a diario que aún son atractivas las desilusiona. Pero no es que los
alemanes sean ogros. El problema puede ser educativo y generacional. Hay un
reconocido déficit en el aprendizaje y práctica de formas de comunicación, sobre
todo en la gente de zonas rurales y de las generaciones anteriores. La juventud
de hoy es otra. Más abierta, más amable y más dispuesta a ligar.
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