 |
|
las chicas son guerreras...
¿Serán así las soldadas del futuro? |
|
|
|
|
Agencias - Actualmente las fuerzas armadas
estadounidenses son las más poderosas del mundo. Y pronto podrían convertirse en
las más bellas, siguiendo al pie de la letra el antiguo eslogan de su ejército
que dice “Be all you can be” (sé todo lo que quieras ser).
No se trata de que los soldados, marines y boinas verdes de ambos sexos deban
realizar más ejercicios para sacar pectorales, tríceps y bíceps. Es otro el
método: según publicó la revista alemana “Der Spiegel”, citando un reportaje de
su homóloga “New Yorker”, los miembros de las cuatro fuerzas armadas del país
norteamericano tienen el derecho a someterse a cirugías plásticas gratuitas. Las
que quieran. Y según la revista “Bild”, esta oferta puede usarla también la
familia del hombre o la mujer de armas.
Puede ser una rinoplastía, una liposucción, un agrandamiento de busto, un
lifting, un ensanchamiento de labios, en fin, todo lo que está de moda para
lograr la marqueteada belleza plástica. Para obtener este mejoramiento físico,
los interesados deben solicitar una autorización a sus superiores para obtener
el tiempo necesario para la recuperación. El doctor Bob
Lyon, jefe de la división de cirugía plástica de la clínica castrense de San
Antonio, Texas, declaró: “Todo el que vista un uniforme militar puede recurrir a
nosotros”.
Cuestión de training
A pesar de lo que puede pensarse, esta medida militar no busca tener al ejército
más regio del mundo. Por el contrario, el objetivo es mantener en training a los
doctores especialistas. Que manejen todas las posibilidades de la cirugía
plástica. Eso es al menos lo que dijo una portavoz del ejército citada por “New
Yorker”.
Este recurso clínico no es una medida nueva. La revista informó que entre el año
2000 y el 2003 los doctores castrenses efectuaron 496 cirugías para injertar
silicona en los pechos. En el mismo período realizaron 1.361 operaciones para
quitar grasa de los cuerpos. Lo que demuestra que los especialistas se han
conservado entrenados, y que los recios soldados y las corajudas soldadas están
más estupendos. Esto, a costa de los contribuyentes, cuyos impuestos son lo que
permiten que sea gratuita esta vanidad y/o training de los cirujanos plásticos.
|