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Si alguien pensaba que lo más parecido a Diana de Gales
que hay en Inglaterra es su hijo, el príncipe William, puede comenzar a cambiar
de idea. Según dos académicos de la Universidad de Warwick, en la Gran Bretaña
actual es David Beckham quien más se asemeja a la difunta Lady Di.
Es más. Estos dos investigadores -el doctor Andrew Parker, sociólogo y
especialista en deporte, y la doctora Deborah Steinberg, socióloga
especializada en el papel que Diana juega en la sociedad británica- dicen que
Beckham “es” la nueva Lady Di.
Según el periódico “The Guardian”, este par de sociólogos cree que la
empatía que genera el actual jugador del Real Madrid, la humildad que proyecta y
la fama mundial que goza, lo han elevado hacia los reinos que sigue ocupando la
desaparecida princesa de Gales, o sea, hacia los corazones de los británicos.
La tesis de los dos estudiosos propone que la figura de Beckham traspasa las
diferencias raciales, sociales y también hace más tenues las divisiones
nacionales. Lo aman en cada rincón del país, tal como sucedió antes con Diana. Y
hay otra cosa más en la que se parecen: los dos hacen sentir a la gente que el
sueño de que un simple mortal se convierta de la noche a la mañana en una
estrella, es posible. Lo que es raro, si se tiene en cuenta que Diana Spencer
era miembro de una de las familias aristócratas más importantes de todo el Reino
Unido y que el esposo de la ex Posh Spice fue considerado un prodigio desde que
era niño. Esa contradicción se la deben, Diana y David, al halo de sencillez que
rodeaba a una y que aún acompaña al otro.
Según el doctor Parker, mucho del encanto del astro del fútbol deviene de la
naturalidad con que ha enfrentado la celebridad, lo que se puede notar
fácilmente si se lo compara con otras celebridades. Con su esposa Victoria, por
ejemplo. “Creo que la diferencia es que ella (la señora Beckham) desea ser
famosa desesperadamente y a él es como si le hubiera sucedido sin querer. Él
pudo tomar o dejar la fama”, explicó el académico.
En todo caso Parker fue enfático al decir a “The Guardian” que Beckham aún tiene
un largo camino por recorrer para llegar a las alturas de Diana. “Él no está
al nivel que ella logró en términos de celebridad, pero es lo más cercano que
tenemos”, dijo y luego lanzó una pregunta que aún está sin contestar: “¿todo
esto querrá decir que somos una nación que necesita un ídolo al cual admirar?”.
La investigación de los sociólogos no tiene en cuenta la perdida
de la popularidad del astro futbolístico detectada en los últimos meses en el
Reino Unido por sus flirteos amorosos y su mala actuación durante la Eurocopa
2004. Parece más fruto de un lavado de imágen marketiniano que la
expresión de una realidad, dicen en algunos foros los detractores de la
pareja. |