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Cuando hace un par de meses el español Carlos Gutiérrez residente en Chile,
acompaño a su mujer al cine a ver la pelicula "Las chicas del calendario" y
contaba la historia de un grupo de mujeres que posaban desnudas. Mágica y
reveladora trama para un tipo español cesante por más de cinco meses en nuestro
país. La idea surgió del fotografo español Carlos Gutiérrez tras ver la
película "Las chicas del calendario" que cuenta la historia de un grupo
de mujeres que posan desnudas, este se apropio rapidamente de la idea para
llamar la atención sobre la difícil situación que viven los desempleados. Y
hablaba con experiencia, tras pasar cinco meses sin empleo.
"Cesantes para modelos. Fotografía" rezaba el aviso que publicó en un
diario. Muchos llamaron y a todos les explicó que él también estaba cesante, que
su idea era hacer un llamado de atención sobre la falta de empleo y que debían
ser fotografiados desnudos.
Pese a que Carlos sólo ofreció pagarles si el calendario se vende -está en
quioscos y cuesta 4 mil 900 pesos-, seis hombres y seis mujeres creyeron en él y
se aventuraron a posar desnudos junto a algún elemento alusivo a su profesión.
Un profesor de educación física, por ejemplo, aparece junto a un pelota de
básquetbol y una parvularia al lado de unos juguetes.
Sentimientos
Cada uno representó un sentimiento por los que atraviesa un cesante desde "el
despido". Así, Carlos, un contador de 35 años muestra "el bajoneo" y Carolina,
una vendedora de 25 años, representa "la vergüenza". Ella cuenta que si
bien hace un mes comenzó a vender sepulturas, aún la acecha ese sentimiento y se
niega a que su familia se entere qué tuvo que hacer para salir adelante cuando
debió pasar de gastar cien mil pesos en el supermercado a tener que vivir con
ese dinero en todo el mes.
En mayo se produce un cambio en el calendario cuando Irma, una ex estudiante de
27 años que oculta sus pechos bajo su pelo, recibe "el apoyo" de una mano
amiga. En adelante Carlos fotografió "la determinación", "la ilusión"
y "la esperanza" de Octavio, un electromecánico que completa dos años
cesante y que no pierde la fe de encontrar trabajo a sus 49 años. Luego graficó
"la oportunidad", "la prueba", "el éxito" y en diciembre ya
aparecen todos vestidos y "trabajando".
"El trabajo es lo esencial y sin él, uno se siente desnudo ante la vida",
reflexiona Carlos con la firme esperanza de que después de este calendario
podrá encontrar trabajo.
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