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Agencias - Quien encuentre cada ficha puede canjearla por una de las
joyas.
Y Stadther acaba de ofrecer una pista que no está en el libro: dice en forma
críptica "Atención a los depósitos".
"A Treasure's Trove: A Fairy Tale About Real Treasure for Parents and
Children of All Ages" (Un tesoro escondido: un cuento de hadas sobre el
verdadero tesoro para padres e hijos de toda edad) concreta un sueño del
escritor de crear un rompecabezas oculto en las páginas de un cuento de hadas
clásico e intemporal. Se inspiró en "Masquerade", de 1979, en la que el autor
Kit Williams escondió un collar de oro incrustado con valiosas piedras preciosas
que fue hallado tres años después en la campiña ingles.
"Yo tenía un título en bellas artes y otro en matemáticas; pensé que podía
hacer esto", dice Stadther. "Pero para mí, un tesoro no era suficiente. Y
la historia debía perdurar más allá de la caza del tesoro. Ojalá que dentro de
cien años la gente siga buscando las 'joyas' en la historia".
Hasta ahora, nadie ha reclamado el tesoro real.
Stadther ha recibido centenares de mensajes de correo electrónico desde que él
mismo publicó su libro en noviembre. Los mensajes son de la más diversa
procedencia: desde niños de 6 años hasta una mujer de 88 quien dijo que su madre
estaba tratando de descifrar el enigma. En la internet hay canales de
conversación dedicados a "A Treasure's Trove" y el libro podría ser traducido al
chino.
Cuando ofrece charlas en escuelas, el escritor de 52 años es tratado como una
celebridad y los niños lo acosan en la esperanza de detectar algún indicio sobre
el paradero del tesoro.
"Los chicos se abocan directamente a las adivinanzas y el tesoro", dice.
"Yo pensé que el tesoro era para los padres y la historia para los niños,
pero sucedió lo contrario. Oí decir a padres y madres que estaban contentos de
tener una historia que la familia podía leer toda junta y que no era nada
pueril".
La historia se centra en doce hadas de los bosques que emplean a un tallador en
madera, su esposa que es medio humana y medio geniecillo y su mascota alada,
Pook, para salvar a sus congéneres que desaparecieron cristalizadas por una
polvareda que cayó del cielo.
El tallador Zac no puede ver a las hadas porque no tiene mentalidad flexible,
pero Ana puede verlas y lo guía. Pook, similar a un perro bull terrier,
personifica el valor de la lealtad y el amor.
"Es un libro para la familia, es un proyecto familiar... Es también una
historia de amor. Es una novelita para niños", afirma Stadther.
En sus dos primeros meses se vendieron casi 100.000 ejemplares de las versiones
en tapa dura y rústica, y otro libro acompañante "100 Puzzles, Clues, Maps,
Tantalizing Tales and Stories of Real Treasure" (100 adivinanzas, pistas,
mapas, narraciones sorprendentes e historias sobre el tesoro real).
Antes de que empezaran los encargos anticipados del nuevo libro de la serie de
Harry Potter, "A Treasure's Trove" estaba segundo en las listas de Amazon.com, y
debutó a mediados de enero en el tercer puesto en la lista del New York Times de
los libros para niños más vendidos en rústica.
Es inusual, aunque no imposible, que libros publicados por el propio autor
devengan grandes éxitos editoriales, dijo Kristin Schaefer Mariani, de
Amazon.com.
"Pensamos que es la cuestión de la 'caza del tesoro' lo que está vendiendo
este libro", dijo Pat Brigandi, comprador de Barnes & Noble Booksellers. "Las
joyas parecen increíbles. ¿A quién no le gustaría encontrar un zafiro azul de
Cachemira, aunque tenga la forma de una cabeza de araña?"
Stadther, que vive en un suburbio de Nueva York, nunca pensó en pagar la
publicación de su libro, aunque ahora dice que todas las editoriales que lo
rechazaron, a veces de mala manera, le hicieron un favor. Al hacer todo por
cuenta propia _el texto y las ilustraciones, el aprendizaje del programa de
computadoras Adobe Photoshop de fotografías y la compra del derecho de las
fotografías en el libro de adivinanzas_ Stadther no solamente mantuvo el control
creativo sino que está ganando mucho más dinero.
La inversión inicial de 2 millones de dólares para su proyecto provino de su
compañía de programas bancarios de computación, que vendió hace cinco años. Su
mayor costo fue la creación de las joyas en base a las doce hadas del bosque.
Las joyas provinieron en su mayoría de la firma Jewelry Designs de Danbury,
Connecticut. Resulta que el autor estaba comprando un día un regalo para su
esposa en ese comercio cuando vio un prendedor con la figura de un ruiseñor. Fue
a hablar con el propietario de la joyería, Robert Underhill, a quien le intrigó
la idea del libro.
"No estaba seguro de que fuera cierto, pero una vez que vi todo el tiempo y
esfuerzo que había invertido en él, me di cuenta de que iba en serio", dijo
Underhill. "Me puse a trabajar y fabriqué una hormiga... de cuatro quilates y
medio con incrustaciones de diamantes como patas".
"A Treasure's Trove" ha sido un trabajo de ensueño para los artesanos de su
firma, dijo Underhill. "Es lo más fantástico que me ha tocado hacer. Es
quizás el proyecto de joyería más fantástico".
La pieza más complicada fue el escarabajo porque era "un personaje grotesco"
que él y sus artesanos debían embellecer de algún modo, dijo. Usaron
diamantes negros para incrustar su cabeza, ojillos diamantinos y más diamantes
en el vientre del insecto. Luego tiene partes movibles: tanto las mandíbulas
como las alas se abren y cierran para dejar al descubierto una tanzanita azul de
10 quilates rodeada de diamantes.
¿Darán los lectores con los tesoros?
Stadther, que reconoce no es muy sagaz para las adivinanzas, piensa que sí: "No
es alta matemática. Todo está delante de sus narices". |