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Agencias -
El "turismo odontológico" se ha convertido en una verdadera industria en
Polonia.
Visitantes con caries, necesidad de prótesis o de tratamientos de conducto,
cruzan la frontera polaca para ser atendidos por odontólogos, que -en muchos
casos- trabajan con traductores para evitar malos entendidos con los pacientes.
Pero la pujante industria de servicio no sólo ha incorporado la figura del
intérprete. Las clínicas odontológicas han comenzado a organizar las estadías de
los pacientes extranjeros, a cambio de una comisión que entregan los hoteles
beneficiados.
Dientes Vs. monumentos
La llegada de "turistas odontológicos" de Alemania, Dinamarca, Suecia y otros
países europeos es tan importante que la prensa polaca ha comenzado a calificar
a las clínicas dentales como "atracciones".
"Los consultorios de los dentistas atraen hoy a más turistas que los monumentos
históricos de Cracovia y Gdansk", afirma el periódico Rzeczpospolita, citado por
la agencia EFE.
Rzeczpospolita también incluye tarifas comparativas: un empaste de porcelana
cuesta en Polonia US$180, US$120 menos que en Alemania.
"Son muchos los dentistas que piensan que deberían organizar también una oferta
especial para las agencias de viajes de manera que, junto al Palacio Real de
Wawel, en Cracovia (...), los turistas puedan aprovechar también los servicios
de buenos y baratos odontólogos", agrega el periódico polaco.
No se ha determinado si dentro de la corriente de "turistas odontológicos"
figuran algunos de los euro-escépticos, poco partidarios a la incorporación de
países de Europa del Este al bloque.
Polonia ingresó a la UE, el 1º de mayo pasado, junto a otros nueve países.
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