Conducir un Ferrari es pecado para el Vaticano

ferrariDentro de los diez mandamientos de los buenos cristianos al volante, se incluyó uno criticando los coches de lujo.

Hace unos días el Vaticano dio a conocer los 10 mandamientos sagrados que tenían que seguir los buenos católicos al volante. Destaca entre estos preceptos realizados por la Santa Sede “La utilización de un coche de lujo para producir envidia de nuestros semejantes”.

Ante éste mandamiento ha sido el director general de Ferrari, Amadeo Felisa el primero en contestar: “A menos que divertirse se haya convertido en un pecado, yo no creo que esto sea malo”. Y es que para Felisa aunque ocasionalmente un Ferrari podría ser utilizado con esas intenciones, la mayoría de propietarios de los vehículos de la firma italiana lo que verdaderamente sienten es amor a la conducción.

Ferrari ha sido la marca más apropiada para contestar a éste mandamiento, pues no hay vehículo que levante más expectación (entre el gran público) que cualquier bólido de esta marca italiana.


2 comentarios:

  1. Alberto Zuazo, 28. June 2007, 15:44

    Me parece una nota periodística francamente poco profesional. Por tratar de llamar la atención la nota hace malavarismos con las ideas.

    Los hechos son que el Vaticano no opinó sobre Ferrari, la nota sí. El Vaticano alerta sobre conducir un vehículo “para producir envidia”, el periodista alerta que “conducir un Ferrari es un pecado” y le endilga la cita al Vaticano.

    Aunque cada vez es común la práctica periodística de crear hechos y no de informarlos, espero que este hecho sea confrontado con el código de ética de su organización.

     
  2. Oriol Cortés, 28. June 2007, 17:39

    ¿Cuándo he señalado en el artículo que el Vaticano ha dicho que Ferrari es pecado?

    El artículo está estructurado en dos partes:

    Primero: Señalando los diez mandamientos del buen conductor católico, donde se señala expresamente: “La utilización de un coche de lujo para producir envidia de nuestros semejantes”.

    Y segundo: La contestación de Amadeo Felisa, Director General de Ferrari, que nos da a suponer, que los vehículos de su marca son utilizado a veces (por no decir siempre) para crear envidia, lo que sería pecado para la Santa Sede.

    Es común leer comentarios criticando el periodismo actual, aunque si críticas basándote únicamente en el título de una noticia mal vamos Alberto.

    Por cierto te cito: “El Vaticano alerta sobre conducir un vehículo “para producir envidia”, el periodista alerta que “conducir un Ferrari es un pecado” y le endilga la cita al Vaticano.”

    Si los conductores de Ferrari utilizan sus coches para dar envidia a los demás, y utilizar un coche de lujo para dar envidia a los demás es pecado para la Santa Sede, no será entonces que conducir un Ferrari será considerado pecado?

     

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